¿Por qué Apple no permite que los malos en las películas usen iPhones?

 

Te propongo el siguiente ejercicio:

Nombrame tres autobots y en qué vehículos se transforman.

  • Bumblebee, Chevrolet Camaro.
  • Optimus Prime, Western Star 5700.
  • Cogman, Aston Martin DB11.

 

Bien, ahora, si lo intentamos con los Decepticons, dudo mucho que pasemos de Barricade (Ford Mustang), y únicamente porque la inscripción “to punish and enslave” resulta ser una de las pocas cosas memorables de esas películas. Sobre los Transformers corre el rumor de que ninguna compañía quería que sus automóviles se utilizaran para representar a los malos de la película, ¿por qué?

Bueno, digamos que no estaría muy bien visto que un Chevrolet Spark (guácala) completamente autónomo ande por la vía amenazando y posiblemente matando personas inocentes.

En otras ocasiones simplemente es la productora quien decide no utilizar determinadas marcas. James Bond tuvo la oportunidad de usar un Sony Experia en una de sus películas a cambio de un jugoso incentivo económico, pero el estudio determinó que el agente 007 no usaría una mierda con andr… digo, un teléfono de marca Sony.


Y tiene todo el sentido del mundo, James Bond es sofisticado, los artículos que usa no son del montón, tienen un altísimo aire inspiracional, y son productos cuya calidad y diseño exclusivos hablan por sí mismos, mira por ejemplo éste anuncio de la marca de lujo N Pearl, no tienen necesidad de poner su nombre en ninguna parte, a diferencia de, por ejemplo, Adidas, que debe poner tres asquerosas rayas verticales en todo lo que fabrica.

No obstante, no tuvieron objeción en poner a 007 en la penosa obligación de beber una asquerosa Heineken en lugar de un “vodka martini mezclado, no revuelto” en Skyfall… Una cerveza que sabe a agua de grifo es más representativa de James Bond que un smartphone Sony Experia. Eso debe doler.

Las películas y series de televisión tienden a crear imágenes perdurables de los productos que presentan según la forma en la que se usan, los Delorean probablemente no hubieran alcanzado su estatus legendario si durante la producción de Back To The Future el director Robert Zemeckis hubiera aceptado los $ 75.000 dólares que Ford ofreció para que la icónica máquina del tiempo estuviera contenida en el chasis de un Mustang. Otros vehículos igual de importantes como General Lee y K.I.T.T. dieron impulsos comerciales importantes a los modelos y marcas automóviles que representaban gracias a sus aventuras.

yeeeehaaaaaa!!!!

Una percepción negativa puede ser igual de dañina, por ello las cartas del tipo “Cease And Desist” son tan comunes cuando de propiedad intelectual se trata y en general las compañías serán renuentes a que sus productos (como el iPhone) sean representados de una forma poco favorable.

Una de las pocas excepciones de las que tengo conocimiento es Lamborghini, quienes no tuvieron problema en dar, no uno, ni dos, sino seis Lamborghini Huracán para que fueran destrozados en la escena en la cual Steven Vincent Strange pierde no sólo el control de su vehículo sino el apropiado uso de sus manos, quitándole su mayor talento (y dando lugar al nacimiento del Dr. Strange). Pero esa es probablemente la razón por la cual Lamborghini no tuvo problema en prestar su nombre para la película: el accidente fue un error del piloto, no del vehículo, que fue capaz de proteger la vida de Strange aún ante semejante despliegue de energía cinética.

Caso contrario (supongamos, se hubiera quedado sin frenos), Steven Strange hubiera chocado en un Chevrolet Spark luego de pisar una cáscara de plátano.


Tú puedes usar un iPhone sin ningún problema a la hora de grabar una película o un video de Youtube, es publicidad gratis para Apple, pero debes cuidar que tu representación del teléfono sea cuando menos objetiva y realista para evitar la posibilidad de que llegue un abogado a tu puerta informando que incumpliste con los términos y condiciones que aceptaste al momento de adquirir el teléfono (sí, esa condición está en el contrato que aceptaste sin leer).

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